Identificación y caracterización de pacientes expuestos a dosis de radiación asociadas a tomografía computarizada superiores a 100 mSv en un entorno real.

Identificación y caracterización de pacientes expuestos a dosis de radiación asociadas a tomografía computarizada superiores a 100 mSv en un entorno real.

20.02.2023

Artículo original: Widmann G, Beyer A, Jaschke W, Luger A, Zoller H, Tilg H, Schneeberger S, Wolf D, Gizewski ER, Eder R, Torbica P, Verius M. Identification and characterization of patients being exposed to computed-tomography associated radiation-doses above 100 mSv in a real-life setting. Eur J Radiol Open. 2022 Dec 21;10:100470.

DOI: 10.1016/j.ejro.2022.100470

Sociedad: N/A.

Palabras clave: Cummulative effective dose, risk of radiation, computed tomography.

Abreviaturas y acrónimos utilizados: IMC (Índice de Masa Corporal), ALARA (As Low As Reasonably Achievable) RDSR (Radiation Dose Structured Report) o el OCR (Optical Character Recognition), RM (Resonancia Magnética).

Línea editorial del número

La European Journal of Radiology es una revista mensual del ámbito de la radiología en el que se publican artículos sobre avances en diagnóstico por imagen en cualquiera de las modalidades existentes. Los artículos de la revista aparecen agrupados por los diferentes órganos sistemas, además de inteligencia artificial, educación, física, evidencia y estadística e inteligencia artificial. En el presente número se publican un total de 36 artículos, seis de los cuales son del ámbito de la mama. Debemos destacar como la inteligencia artificial ya es una temática presente en radiología, publicándose dos artículos uno de los cuales analiza la mejora de la evaluación del eje pituitario mediante la reconstrucción de imágenes. Otro de los artículos que me ha llamado la atención, por su relación con el artículo seleccionado, trata sobre la calidad de la imagen, la dosis recibida y el riesgo de cáncer en TC de cráneo en pediatría. Finalmente señalar lo publicado sobre un tema recurrente como son los beneficios en la experiencia del paciente cuando se usan sistemas de preparación como los vídeos.

Motivos para la selección

Los riesgos para la salud de los pacientes derivados de la radiación ionizante, debería ser quizás la mayor preocupación de los profesionales de radiología. En este sentido es una obligación legal y ética seguir el principio ALARA. Aunque los avances tecnológicos y científicos han ido permitiendo un mayor control y disminución de las dosis aplicadas es necesario mantener esta sensibilidad y responsabilidad mediante la formación continuada con el fin de seguir favoreciendo esta mejora en la atención al paciente. El presente artículo es una oportunidad para ponernos en alerta sobre cuáles son los pacientes que suelen recibir dosis superiores, con el fin de poder ajustar los parámetros y disminuir los riesgos inherentes a los estudios de TC. 

Resumen

Cuando un paciente recibe dosis superiores a 100 mSv tiene un riesgo significativo de tener efectos estocásticos tal y como demuestra la bibliografía científica.

En el estudio publicado, de carácter retrospectivo, se ha revisado las exploraciones de TC realizadas a más de 124000 pacientes durante un período de casi ocho años (de octubre de 2012 a abril de 2020 en un Centro Universitario Terciario) con el fin de conocer las característica de los pacientes que han superado el umbral de 100 mSv, obteniendo los datos a partir de software como el RDSR o el OCR, y con la aplicación de factores de ponderación de acuerdo a recomendaciones de organismos oficiales, habiendo dividido en regiones anatómicas y en cinco franjas de edad (neonatos, 1,5, 10 años y adultos) y estableciendo la medias para cada categoría.

Del total de pacientes que recibieron dosis superiores a 100 mSv (2.75%) se seleccionó una muestra de los 1000 que recibieron las mayores dosis, resultando una media de edad de 63.9 años de los cuales 72.9% tenían cáncer.

Los datos obtenidos demostraron que la dosis media efectiva fue de 257 mSv, algo más elevadas en hombres que en mujeres, y directamente proporcional al IMC hasta el punto el suministrar una dosis superior a 500 mSv en aquellos pacientes con IMC media de 32.8 Kg/m² y con la realización de 8.1 más estudios en este grupo de pacientes que en el resto.

Las dosis alcanzadas lo fueron en un período de tres años en el 85.7% de los pacientes destacando que el 50% fue de entre 1 y 3 años y necesitando como media entre una y cuatro exploraciones para alcanzar los 100 mSv. El 1.7% de pacientes alcanzó esta dosis en un único estudio o día.

En el 73% de los pacientes tenían una patología maligna (carcinoma hepatocelular o broncogénica) y del resto predominaban patología hepática crónica o vascular (aneurisma o disección). Aunque existe una distribución similar entre sexos, destaca que el 86% de pacientes con cirrosis, 83% de pacientes con pancreatitis agudas, y 86% de pacientes con carcinoma hepatocelular o de trasplantes hepáticos corresponden al género masculino.

Contrariamente, entre los pacientes más jóvenes, sólo el 2.2% tenía cáncer, estimándose que en un 40% de los casos la utilidad de los estudios realizados entre la población más joven era baja o marginal.

Los pacientes trasplantados se caracterizaban por ser más jóvenes y recibieron dosis de irradiación algo mayor que los no trasplantados (267 mSv frente a 255 mSv) por lo que en caso de inmunosupresión fueron más propensos a los efectos acumulativos de la radiación.

El uso de TC multifase (basal, arterial, portal y retardada) habitualmente usado en pacientes con cirrosis, estudios pre-post trasplante o sangrado, contribuyen al aumento de la radiación administrada.

Otro aspecto que señalan son aquellos casos donde no había registro de la dosis suministrada como en procedimientos donde usan la TC como guía, como el caso de la ablación por radiofrecuencia, que en su muestra era de un 14.7% de exploraciones y el 24% total de la dosis, pudiéndose superar en este tipo de estudios 100 mSv en una única sesión.

Para disminuir los niveles de radiación en TC apuntan la necesidad de disponer de sistemas de apoyo a las decisiones clínicas, así como protocolos optimizados y personalizados. En pacientes con cirrosis hepática recomiendan realizar el seguimiento mediante TC torácica de baja dosis y RM hepática en vez de TC abdomen multifase. Para el seguimiento oncológicos proponen TC a baja dosis de tórax y abdomen. Finalmente contribuiría la actualización de los intervalos de TC y de los niveles de referencia.

Finalmente, el estudio hace referencia a algunas limitaciones como que las dosis efectivas calculadas representan estimaciones para un paciente promedio, o las diferencias existentes en relación de la radiosensibilidad en función de la edad.

Valoración Personal

Uno de los aspectos a valorar es que - a diferencia de muchas otras investigaciones - en este caso disponen de una muestra amplia que recogen datos durante más de siete años, lo que favorece la fiabilidad de la investigación. En cuanto los resultados, es cierto que algunos fueran fácilmente previsibles (por ejemplo, que los pacientes con mayor IMC recibieron mayor dosis) pero otros aspectos resultan interesantes, como el hecho que los pacientes trasplantados recibieron dosis mayores, o que el 40% de estudios de TC en jóvenes no fueran útiles. En cuanto a las orientaciones para disminuir las dosis, son limitadas. En el estudio no consta que como primera patología detectada fuera cáncer en otro órgano-sistema, lo cual resulta curioso, a menos que pensemos que en estos casos las dosis suministradas fueran inferiores a las de los 1000 pacientes más irradiados. La utilidad práctica se puede establecer en tener un especial cuidado en los pacientes con mayor riesgo de ser irradiados (trasplantados, tratamientos guiados por TC y pacientes con mayor IMC. En este sentido refuerza el papel de Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico en el control, actualización y manejo de los parámetros específicos para cada paciente y exploración, así como la necesidad de conocer los antecedentes para una mejor orientación. En este sentido debemos recordar la necesidad de que los Técnicos dispongamos de una adecuada capacitación para poder favorecer que las exploraciones sean realizadas con la mayor seguridad y eficiencia, personalizando la dosis de radiación en función de diversos parámetros presentes, en consonancia con el principio básico de ALARA.

Artur Román Soler
Parc Taulí. Hospital Universitari. TSIDMN.

aroman@tauli.cat @RadiologiaArtur

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